Lucía llegó a casa y encontró un sobre encima de la mesa.
Era una carta con su nombre escrito en letras grandes.
Cuando la abrió, vio la letra de su abuela y empezó a leer muy despacio.
La abuela le contaba que había plantado rosas en el jardín.
Al final de la carta había un dibujo de un corazón hecho a mano.
Lucía dobló la carta con cuidado y la guardó en su cajón especial.