Don Luis es panadero y trabaja desde muy temprano por la mañana.
Se levanta a las cuatro de la madrugada cuando todos duermen.
Mezcla la harina, el agua, la sal y la levadura para hacer la masa.
Después amasa el pan con fuerza durante varios minutos.
Mete las piezas en el horno y espera a que se doren.
El olor del pan recién hecho llena toda la panadería.
Cuando abren las puertas, los clientes ya hacen cola en la calle.
Don Luis dice que ver a la gente contenta es su mejor recompensa.