En la entrada del puerto de la ciudad hay un faro muy antiguo.
El faro tiene una luz muy potente que gira durante la noche.
Su misión es guiar a los barcos para que lleguen seguros al puerto.
Sin la luz del faro, los barcos podrían chocar contra las rocas.
El farero vive en el faro y lo cuida con mucho esmero.
Cada día limpia los cristales para que la luz brille con claridad.
Los marineros que regresan de alta mar siempre se alegran de verlo.
Para ellos, el faro significa que están cerca de casa.