Este verano, Lucía fue a un campamento en la montaña durante dos semanas.
Dormía en una tienda de campaña con otras tres chicas.
Durante el día hacían senderismo, natación y talleres de manualidades.
Un día encontraron un nido de pájaros en lo alto de un pino.
Los monitores les explicaron que no debían tocarlo para no asustar a los pájaros.
Por las noches, sentados alrededor de la hoguera, cantaban y contaban historias.
Cuando volvió a casa, Lucía dijo que había sido el mejor verano de su vida.