Desde niño, Adrián soñaba con viajar al espacio.
Estudió muchos años para convertirse en astronauta.
Aprendió ciencias, idiomas, a pilotar aviones y a bucear.
Cuando fue seleccionado, entrenó dos años en un centro espacial.
Su primer viaje fue a la Estación Espacial Internacional.
Allí vivió durante seis meses en gravedad cero.
Al volver a la Tierra, Adrián dijo que ver nuestro planeta desde el espacio le cambió la vida.