Era una tarde de julio cuando el cielo se puso oscuro de repente.
El viento empezó a soplar con fuerza y las nubes se volvieron grises.
Mamá llamó a los niños para que entraran rápido en casa.
Poco después comenzó a llover con mucha fuerza y cayeron rayos.
Los truenos sonaban tan fuerte que el pequeño Nico se asustó.
Su hermana mayor, Vera, le explicó cómo se forma una tormenta.
Le dijo que los rayos son descargas eléctricas en las nubes.
Media hora después, la tormenta pasó y salió el sol de nuevo.