El primer día de agosto, la familia de Marcos fue a pasar el día en la playa.
Primero extendieron las toallas y montaron la sombrilla cerca del mar.
Después los niños corrieron al agua y estuvieron bañándose durante una hora.
Al mediodía, salieron del agua y comieron bocadillos a la sombra de la sombrilla.
Luego descansaron un rato y por la tarde volvieron a bañarse una vez más.
Al caer el sol, recogieron todo y emprendieron el camino de vuelta a casa.