Existen muchísimos deportes diferentes en el mundo. Para entenderlos mejor podemos agruparlos según cuántas personas participen y cómo se juegue. Una de las clasificaciones más utilizadas en el colegio distingue tres grandes grupos: los deportes individuales, los deportes de equipo y los deportes de raqueta. Cada uno tiene sus propias reglas y necesidades.
Los deportes individuales son los que se practican en solitario, sin compañeros. El deportista compite contra sí mismo, contra el reloj o contra otros rivales, pero sin ayuda. Algunos ejemplos clásicos son el atletismo, que incluye carreras y saltos; la natación, que se practica en piscinas o aguas abiertas; y la gimnasia, que combina equilibrio, fuerza y elegancia.
Los deportes de equipo necesitan dos grupos de jugadores que compiten entre sí. Para ganar es muy importante colaborar con los compañeros, pasarse el balón y respetar las posiciones. El fútbol, el deporte más popular del mundo; el baloncesto, que se juega en una cancha con dos canastas; y el balonmano, que se practica en pabellones cerrados, son tres ejemplos muy conocidos.
Los deportes de raqueta utilizan una raqueta para golpear una pelota o un volante por encima de una red. Pueden jugarse en solitario o por parejas. Los más practicados son el tenis, sobre pistas de tierra, hierba o cemento; el bádminton, con un volante de plumas; y el pádel, que ha crecido muchísimo en España en los últimos años.