Las plantas son seres vivos que comparten muchas características, pero no todas son iguales. Existen plantas enormes, otras de tamaño mediano y otras tan pequeñas como un puñado de hierba. Los biólogos las clasifican en tres grandes grupos según su tamaño y la forma de su tallo: los árboles, los arbustos y las hierbas.
Los árboles son las plantas más grandes. Tienen un tronco principal muy fuerte, de madera, que crece hacia arriba y se ramifica solo en lo alto, formando la copa. Pueden vivir muchísimos años, incluso siglos. Algunos árboles muy conocidos en España son el pino, que crece en zonas montañosas; el roble, típico del norte; y el olivo, símbolo del Mediterráneo.
Los arbustos son plantas de tamaño mediano. No tienen un único tronco principal: les salen varias ramas leñosas directamente desde el suelo, lo que les da una forma más redondeada. Suelen medir entre uno y tres metros. La adelfa, con sus flores rosas y blancas; la lavanda, muy aromática; y el romero, usado en la cocina, son arbustos típicos del clima andaluz.
Las hierbas son las plantas más pequeñas y delicadas. Su tallo es blando, verde y no crece más de medio metro. Suelen vivir poco tiempo y muchas se renuevan cada año. Entre las hierbas conocidas están el césped, que cubre los parques; el trigo, base del pan; y la manzanilla, con la que se preparan infusiones calmantes.