Los océanos son enormes masas de agua salada que cubren la mayor parte de la superficie de nuestro planeta. Si miramos un mapa del mundo, los espacios azules ocupan mucho más sitio que las tierras de color marrón o verde. De hecho, casi tres cuartas partes de la Tierra son agua de mar.
En el mundo hay cinco océanos: el Pacífico, el Atlántico, el Índico, el Ártico y el Antártico. El más grande y profundo es el Pacífico, tan inmenso que cabrían todos los continentes dentro. El más pequeño es el Ártico, que se encuentra en la zona del Polo Norte y está cubierto de hielo gran parte del año.
Los océanos son importantísimos para la vida. Producen mucho del oxígeno que respiramos, gracias a unas plantas microscópicas que viven en el agua. También regulan la temperatura del planeta y son el hogar de millones de especies, desde la ballena azul, el animal más grande del mundo, hasta peces minúsculos que apenas vemos.
Sin embargo, los océanos están en peligro. La contaminación, los plásticos que tiramos y la pesca excesiva están haciendo daño a sus habitantes. Por eso es muy importante cuidarlos: no ensuciar las playas, reducir el uso de plástico y elegir bien lo que comemos.