Los astronautas son las personas entrenadas para viajar al espacio. Su trabajo consiste en pilotar naves espaciales, realizar experimentos científicos y reparar satélites o estaciones que orbitan alrededor de la Tierra. Es uno de los oficios más difíciles del mundo, pero también uno de los más emocionantes.
Para convertirse en astronauta hay que estudiar muchos años. La mayoría son ingenieros, médicos o pilotos antes de empezar a entrenarse. Después pasan meses aprendiendo a sobrevivir sin gravedad, a manejar trajes especiales, a comer comida deshidratada y a moverse en piscinas enormes que simulan el espacio.
La vida en el espacio es muy distinta a la de la Tierra. Allí no hay gravedad, así que las personas y los objetos flotan. Los astronautas duermen atados con cuerdas para no chocar contra las paredes y se ejercitan varias horas al día para que sus músculos no se debiliten. Hasta cepillarse los dientes resulta complicado al principio.
Cuando vuelven a la Tierra, los astronautas necesitan varios días para acostumbrarse de nuevo a caminar. Al haber vivido tanto tiempo sin gravedad, sus piernas están débiles. A pesar de todas las dificultades, casi todos coinciden en una cosa: ver el planeta desde el espacio es una experiencia que les cambia la vida para siempre.