Los dinosaurios fueron unos animales asombrosos que habitaron la Tierra hace mucho tiempo, mucho antes de que existieran los seres humanos. Aparecieron hace unos doscientos cuarenta millones de años y dominaron el planeta durante más de ciento sesenta millones de años, hasta que se extinguieron de forma repentina.
Hubo dinosaurios de tamaños y formas muy diferentes. Algunos eran enormes, como el Brachiosaurus, que medía más de veinte metros de largo y se alimentaba de hojas de los árboles más altos. Otros eran muy pequeños, como el Compsognathus, que no era mucho mayor que una gallina y cazaba insectos.
Según lo que comían, se dividen en dos grandes grupos. Los herbívoros se alimentaban de plantas, hojas y frutos. Los carnívoros, en cambio, cazaban a otros animales. El más famoso de los carnívoros es el Tyrannosaurus rex, con sus dientes afilados y unas patas traseras muy potentes.
Los científicos creen que los dinosaurios se extinguieron por culpa de un gran meteorito que cayó sobre la Tierra. El impacto provocó incendios, levantó tanta ceniza al aire que tapó el sol durante meses y bajó la temperatura del planeta. Sin sol y sin alimento, los dinosaurios no pudieron sobrevivir.
Hoy en día conocemos los dinosaurios gracias a los fósiles: huesos, dientes y huellas que se conservaron dentro de las rocas. Los paleontólogos son los científicos que los estudian y, cuando descubren un fósil nuevo, aprendemos un poco más sobre cómo vivieron estos animales increíbles.