La torre Eiffel es uno de los monumentos más famosos del mundo. Está en París, la capital de Francia, y desde su inauguración en mil ochocientos ochenta y nueve la han visitado millones de personas de todos los países. Su nombre proviene de Gustave Eiffel, el ingeniero que la diseñó.
Mide trescientos treinta metros, casi tan alta como un edificio de cien plantas. Está construida con hierro, y para ensamblarla se usaron más de dieciocho mil piezas y dos millones y medio de remaches. Cuando se inauguró era la construcción más alta del mundo, un récord que mantuvo durante más de cuarenta años.
Al principio, no todo el mundo estaba contento con ella. Muchos parisinos la consideraban fea y pensaban que afeaba el centro histórico de la ciudad. De hecho, estuvo a punto de ser desmontada veinte años después de construirse, pero al final se quedó porque era muy útil como antena para transmitir señales de radio.
Hoy la torre se ilumina cada noche con miles de bombillas que centellean durante cinco minutos a cada hora. Es uno de los espectáculos más bonitos de la ciudad.
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