Los videojuegos forman parte de la vida de casi todos los niños españoles. Según un estudio del Ministerio de Cultura de 2024, el 78% de los chicos entre 9 y 14 años juega al menos una hora al día. La industria del videojuego facturó 2.180 millones de euros en España el año pasado.
Sin embargo, muchos padres están preocupados. Y tienen razón: pasar demasiado tiempo delante de una pantalla puede ser perjudicial. Está demostrado que jugar más de tres horas seguidas reduce la concentración. Por otro lado, hay videojuegos educativos que enseñan matemáticas, geografía o historia de una forma genial.
La clave no está en prohibir, sino en elegir bien. Los expertos recomiendan que los menores no superen las dos horas diarias y que prioricen los juegos cooperativos. Está claro que un buen videojuego puede ser tan enriquecedor como un buen libro.
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