Llevo semanas dándole vueltas y ya no aguanto más. Todos los niños odian los deberes. Nadie aprende nada haciéndolos en casa por la tarde. Yo, por ejemplo, los hago siempre con desgana y nunca me acuerdo de nada al día siguiente.
Está clarísimo que los profes nunca piensan en cómo nos sentimos. Todos mandan cantidades enormes de tarea y ninguno se preocupa por el tiempo libre que necesitamos. El cien por cien de mis amigos opinan lo mismo, así que no hay duda.
Hablé con mi prima de Madrid y allí pasa lo mismo: ningún colegio del mundo está haciendo bien las cosas. Por eso pido que se prohíban los deberes para siempre. Es la única solución posible.
— Comentario firmado por «Alumno5B» en el foro del cole — Texto de 160 palabras —