Mi hermano cumple ocho años y mis padres han decidido invitar a quince niños a casa. ¡Brillante idea! Llevamos toda la mañana inflando globos, montando una piñata y preparando treinta bocadillos. Mi madre, que dijo que sería «una tarde tranquila», ahora está sudando en la cocina con cuatro pizzas a la vez en el horno.
A las cinco llegan los invitados. Qué silencio tan agradable, no se oye nada: solo quince niños gritando como si fueran cien. En cinco minutos, el suelo del salón está sembrado de patatas fritas y un balón ha aterrizado en la lámpara del comedor. Una decoración preciosa, sin duda.
Cuando se van, a las siete, mi padre suspira y dice: «¡Qué pena que se haya pasado tan rápido!». Yo le miro y, mientras recojo cristales de la lámpara, pienso que la próxima vez vamos a alquilar una sala. Si es que somos unos genios organizando.
| Frase irónica | Lo que de verdad quiere decir |
|---|---|
| ¡Brillante idea! | |
| Qué silencio tan agradable. | |
| Una decoración preciosa. | |
| ¡Qué pena que se haya pasado tan rápido! |