El antiguo Egipto se organizaba alrededor del río Nilo. Su sociedad tenía tres pilares: la política, la religión y la economía.
En lo político, el faraón era el máximo gobernante: a la vez rey y dios. Le seguían los visires, que dirigían el gobierno, y los nomarcas, que administraban las provincias.
En lo religioso, los egipcios eran politeístas: adoraban a muchos dioses, como Ra (el sol), Osiris (los muertos) y Anubis (los embalsamamientos). Creían firmemente en la vida después de la muerte, por eso construían pirámides y momificaban a sus difuntos.
En lo económico, vivían sobre todo de la agricultura, gracias a las crecidas del Nilo. También destacaron en el comercio con tierras lejanas y en la artesanía, especialmente en orfebrería y cerámica.